A mis hijos
eco
Como aves de majestuosa holgura,
de alas anchas y enorme envergadura,
impetuosos, de desafíos y suspiros,
llegaron mis hijos a completar mi vida;
mi vida de logros efímeros,
miserable ante el odio, egoísta con el desprecio,
pero generosa con la lealtad y la gratitud.
A diario me retan con sus hazañas,
con sus logros tallados por la constancia,
con sus desafíos y sus tempranas pretensiones,
con el alcance de sus sueños,
el ahínco y la perseverancia.
Anclaron en mi vida, engalanando mis realidades
como preludio de bellos advenimientos,
vaticinio de nuevos tiempos,
nuevas responsabilidades y cantos ufanos.
y entonces comprendí que mis hijos
tenían para mí un solo nombre: Libertad.
Jesús Antonio Marín